Sumo. Introducción al arte marcial tradicional


En este artículo en el que hablamos de Sumo se nos antoja complicado un subtitulo acertado para tan grande arte marcial. Y mostrando todos nuestros respetos, hemos decidido no desvirtuarlo y centrar nuestros esfuerzos en el siguiente contenido.

Estamos convencidos de que muchos de los que leéis estas líneas conocéis al menos una pequeña parte del deporte gracias a la saga Street Fighter, en el que un luchador de gran tamaño y origen japonés libraba sus batallas en lo que conocemos como ofuro.

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Pero dejando de lado el punto curioso sobre un arte marcial lleno de tradición, es hora de compartir con vosotros al menos conceptos básicos con los que empezar a profundizar en un tema tan extenso.

Un poco de historia…

Como en cada historia, hay multitud de versiones. Que si el año 23 a.C, los escritos del año 720 o incluso uno del 642. Todos cuentan su versión, pero sin importar tanto la fecha como el mensaje, nos quedamos con este último.

El sumo actual es una versión adaptada de lo que fue tiempo atrás. Los primeros registros dicen del sumo que contaba con una gran variedad de técnicas para la lucha cuerpo a cuerpo incluyendo el golpeo al contrincante. Por este motivo fue adoptado y adaptado por distintos guerreros samuráis para su ataque y defensa.

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Tras la útil adaptación del estilo de lucha y bajo el mandato de la Emperatriz Kōgyoku, los registros apuntan a una forma de entretenimiento más que un sistema de lucha.

Siguiendo la línea de tiempo y evolución, el siguiente gran punto en los registros lo marca la profesionalización del deporte.

Los torneos profesionales comenzaron en el templo del dios de la guerra Hachiman en 1864 y se han llevado a cabo en el Ryōgoku Kokugikan desde 1909, sin embargo el Kuramae Kokugikan ha sido usado para realizar los torneos desde la posguerra (1945) hasta 1984.

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El Sumo y su sistema de rangos

Como en casi todo arte marcial, el sumo también cuenta con un distintivo sistema de rangos.

Sin querer extendernos demasiado en esta breve presentación que esperamos que sirva de toma de contacto para los desconocidos de la disciplina, vamos a destacar y centrarnos en la imagen del Yokozuna.

Yokozuna es el máximo rango al que un rikishi (luchador) puede aspirar, y es que si los luchadores son respetados y admirados en Japón, un Yokozuna es la viva imagen del Sumo.

A pesar de ello y de los empeños del país nipón, han pasado casi 20 años desde que un propio del país se proclamase Yokozuna. Actualmente los japoneses luchan contra el dominio Mongol, siendo éstos los tres máximos representantes en el arte marcial.

Por este motivo y mostrando su apoyo a los actuales Ozekis (segunda máxima distinción), la sociedad japonesa muestra su orgullo y apoyo esperando que alguno de ellos se haga con el título.

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El deporte en la actualidad

El sumo en la actualidad ha derivado en un tipo de lucha libre en el que se enfrentan dos contrincantes en un área circular.

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Y lejos de lo sencillo que pueda parecer un combate de éstos, existen numerosos rituales sintoístas (debido a su origen) y reglas que lo rodean.

  • El primer luchador en tocar el suelo con alguna parte de su cuerpo a excepción de la planta de sus pies queda eliminado.
  • El primer luchador en hacer contacto con el exterior del círculo de lucha (ya sea con sus pies o cualquier otra parte de su cuerpo) queda eliminado.
  • Un luchador que utiliza una técnica ilegal o kinjite, como golpear en los ojos, estrangulaciones, tirar del pelo, puñetazos, luxaciones articulares u otras; queda eliminado.
  • Si un luchador pierde el mawashi (única vestimenta utilizada durante un combate de sumo), queda eliminado.

Y estas son algunas de ellas para la corta duración de cada encuentro, que suelen durar apenas unos segundos dando fin cuando uno de los luchadores es desplazado fuera del círculo.

El dohyō (cuadrilátero) está hecho de arcilla con arena esparcida sobre su superficie y una medida de entre 34 y 60cm de altura y 4,55m de diámetro delimitados por una gran soga enterrada el arcilla.

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El dato curioso

Siguiendo la tradición que rodea a este gran deporte,  es el único que sólo puede ser practicado de manera profesional por los hombres. Por tradición, las mujeres no pueden tocar el recinto de práctica o dohyō ya que su presencia, considerada impura en los inicios del deporte, podría contaminarlo.

Hasta tal punto se ha intentado mantener intacto este punto que durante el periodo desde el año 2000 hasta el año 2008 no se le permitió a la que fuera Gobernadora de Osaka, Fusae Ohta, entregar los premios en el dohyō, si no que debía hacerlo a pie de este.

Afortunadamente y gracias a la controversia generada por el rechazo, en los últimos años se está realizando un gran esfuerzo por incluir la presencia de las mujeres en un deporte tradicional japonés, contando, como ejemplo, con el apoyo de Toyota y un anuncio comercial repleto de mensaje y sentimiento.

Y tú, ¿qué tienes que decir de esto?

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