10 rasgos únicos de Shikoku, la isla más espiritual de Japón


Shikoku es la más pequeña y más espiritual de las cuatro islas principales de Japón. Con 19.000 km2 de extensión, Shikoku es además, un lugar de contrastes. En sus cuatro prefecturas se puede encontrar desde la naturaleza más exuberante de los valles del Japón más profundo y los edificios y tradiciones más antiguas hasta la arquitectura y diseño de última tendencia. Estos son sus 10 rasgos únicos

1.- El Castillo de Matsuyama, de la época feudal

En la ciudad de Matsuyama, situada en la prefectura de Ehime, se encuentra uno de los doce castillos de la época feudal que todavía se conservan en Japón. Fue fundado en el siglo XIV, aunque algunas partes fueron reconstruidas en el XIX. Además de poder admirar la arquitectura de la fortaleza, en su interior se pueden conocer más detalles sobre la historia de los samuráis, incluso vestirse como uno de ellos. El castillo está situado en la cima del monte Katsu y se puede acceder a él en teleférico o telesilla.

2.- Dogo onsen y su fuente de agua termal de más de 3.000 años

Este edificio, situado en Matsuyama, es símbolo de los onsen y su origen está vinculado con la existencia en esta zona de una fuente de agua termal de más de 3.000 años de antigüedad. La estructura principal es una casa de baños comunitaria erigida en madera, de tres pisos y con forma de castillo que fue construida en 1894. La experiencia en este balneario público se puede completar con el alojamiento en un ryokan, donde se puede experimentar el modo de vida y las costumbres más tradicionales del país y disfrutar de una habitación con tatami y futón, vestir una tradicional yukata y deleitarse con la gastronomía más auténtica del país.

3.- Shikoku Henro, una peregrinación por 88 templos

Con un recorrido total de unos 1.200 km esta ruta circular transcurre por toda la isla y puede realizarse a pie, en coche o en autobús. Está formada por un total de 88 templos y fue originada por Kobo Daishi, conocido como Kukai y fundador de la escuela budista Shingon. Hermanado con el Camino de Santiago, el Camino de Shikoku puede iniciarse en cualquier punto y dirección, es idóneo para descubrir el entorno natural de la isla y ofrece numerosas oportunidades para interactuar con la población local.

4.- El parque Ritsurin, un jardín de 75 hectáreas

Situado en la ciudad de Takamatsu, (prefectura Kagawa) el jardín cuenta con bellos paisajes, una variada vegetación y hasta seis lagunas. Además, tiene una casa tradicional de té, tiendas, restaurantes y se puede hacer un recorrido en barca tradicional, en el que es imprescindible ataviarse con el típico sombrero japonés de bambú. Declarado Patrimonio Cultural Especial, es considerado uno de los jardines más bellos del país.

5.- Kotohira-gū, el santuario con 785 escalones

Este templo sintoísta de Kotohira, al que rinden culto los marineros, está situado en el monte Zozu y el recorrido para llegar hasta su edificio principal tiene 785 escalones. El trayecto transcurre en su primer tramo por una animada calle de la ciudad, donde se pueden encontrar tiendas y restaurantes de todo tipo. Después, una vez dentro del recinto sagrado, el paisaje que rodea al viajero es de abundante vegetación y grandes torii (pórticos sintoístas) de piedra. En el tramo final la subida es intensa, pero las vistas desde el santuario merecen la pena.

6.- Teatro de Kanamaru-za, el teatro más antiguo de Japón

Situado también en Kotohira fue construido en 1835, en la época Edo y acoge solamente representaciones de obras clásicas de teatro Kabuki. Durante la visita al edificio, conocido también como Kyu-kompira-oshibai, se pueden conocer detalles como el escenario giratorio, un invento japonés que permite cambiar la escenografía o los puntos de la sala por donde los actores sorprenden al espectador según cada personaje. El teatro tiene capacidad para acoger hasta 740 espectadores y se puede visitar durante todo el año, aunque sólo ofrece programación teatral entre los meses de abril y mayo.

7.- El puente de lianas Kazurabashi

Está en pleno valle de Iya, en una de las zonas del Japón más profundo donde los paisajes de abundante vegetación son protagonistas. Este puente colgante originalmente estaba hecho de liana y en la actualidad está reforzado con acero. Tiene un recorrido de 45 metros de largo y transcurre a 14 metros de altura sobre un río.

8.- Nakano Udon School, una escuela para hacer Udon

Uno de los productos típicos de la gastronomía japonesa son los fideos Udon, un tipo de fideo grueso hecho con harina, agua y sal, que se sirve habitualmente en un caldo. Son originarios de la prefectura de Kagawa y actualmente existen muchas variantes de platos de fideos Udon por todo el país. En la escuela Nakano Udon se puede aprender a hacer estos fideos con un divertido taller, para después cocinarlos y degustarlos en su mismo restaurante.

9.- Awa Odori, el festival de los 100.000 bailarines

Tokushima acoge cada verano uno de los festivales más populares de Japón, conocido como Awa Odori, que da nombre también a este tipo de danza folclórica. Reúne cada año a más de 100.000 bailarines, que en grupos separados de hombres y mujeres desfilan por la ciudad al ritmo de los instrumentos tradicionales.

10.-, la isla museo

Situada en el mar interior de Seto, es parte de la prefectura de Kagawa y es conocida por sus museos de arte moderno, la arquitectura y las obras escultóricas al aire libre. Entre los lugares más emblemáticos se encuentran el Museo de Arte Chichu, el Museo Lee Ufan y todos los edificios de la Casa Benesse diseñados por el famoso arquitecto japonés Tadao Ando. También se pueden admirar edificios municipales y escuelas diseñados por el arquitecto Ishii Kazuhiro.

En la isla de Awaji se encuentra además, otro centro de arte arquitectónico, Awaji Yumebutai, un complejo diseñado por Tadao Ando, que cuenta con hotel, centro de convenciones, invernadero, iglesia y restaurantes.


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