Presentación kit Kintsugi-Nova en Bonsai Center Sopelana


Con motivo de la celebración del taller de Kintsugi-Nova y presentación del kit para la misma actividad por parte de Nipponear, nos vimos en la necesidad de desplazarnos hasta Bonsai Center Sopelana, lugar donde tendría lugar esta cuestión tradicional.

Lo primero y en orden de acontecimientos, tenemos que decir que disfrutamos de un tiempo de desconexión total paseando entre las miles y miles de horas de cuidados y preparativos que se aprecian en los árboles y plantas. No hay más que pasar bajo el torii y bajar las escaleras para cambiar de ambiente por completo y olvidarte de que unos metros más arriba el ritmo frenético de la sociedad no cesa.

Precisamente entre tanta tranquilidad, disfrutamos de las actividades preparadas para la mañana del sábado. Bonsai Center Sopelana como lugar elegido para impartir el taller y presentar el kit de Kintsugi-Nova fue una elección acertada. No solo por el ambiente, si no por el conocimiento que a través de sus palabras Beti dejó fluir. Se aprecia en una breve conversación la preparación y conocimiento de lo que le rodea y de lo que es su vida y pasión.

Aunque además de dar lugar a las palabras, los pasillos de Bonsai Center también invitan a pararse, respirar y disfrutar del detalle. No importa dónde fijes la mirada ni cuántas veces lo hagas sobre el mismo punto. Siempre apreciarás nuevos matices.

Pero si hablamos de la presentación del kit y el taller de Kintsugi, la atmósfera se mantiene. Seguimos trabajando en la tradición japonesa en un entorno envidiable y adecuado, además de necesario para la elaboración y arreglos de la reparación de oro, palabras que definen este tipo de actividad.

Por partes, nos atrevemos a desembalar una de las cajas de presentación para descubrir el contenido con el que ponernos a trabajar. Completo, variado y a un precio acorde a los materiales ofrecidos.

Entrados en materia y sin extendernos en el proceso, tenemos en el Kintsugi toda una práctica y muestra de paciencia y necesidad de comprensión, al igual que cualquier tradición y afición japonesa.

Durante el proceso, vemos como hasta en lo que parece imperfecto se puede encontrar la belleza. Incluso nos atrevemos a afirmar que el detalle del cordón dorado es representativo de la sociedad japonesa, que bien sabe apreciar el detalle hasta en lo que aparentemente es insignificante.

Y el resultado habla por si solo. No tenemos una pieza de cerámica reparada. Tenemos una historia, una tradición y una inversión de tiempo y cuidado que hacen que nuestra pieza sea eso. Nuestra y única.

Desde Infojapan os animamos a probar este tipo de manualidad tradicional con la que descubriréis mucho más de lo que la apariencia deja ver.


Bonsai Center Sopelana | Nipponear 

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