Las patatas fritas en Japón a subasta por escasez. El nuevo artículo de lujo.


Se dice rápido y suena curioso, pero así ha sido. O al menos así nos lo han contado.

No descubrimos nada si decimos que en Japón hay lugar para todo. Y echando la vista atrás, tenemos el claro ejemplo de la subasta de dos unidades de mango (fruta) por un precio superior a los 400.000 JPY.

Ahora, lejos de la cifra, se subastan hasta los paquetes de patatas fritas que de forma tan asidua pueblan las estanterías de los supermercados.

En el caso de la más reciente subasta de un paquete de patatas de la marca Calbee, alcanzó un precio final de 3.000 JPY, lejos de su precio habitual de 200 yenes.  

Escasez, el motivo de la situación

Todo tiene un por qué. O varios. La principal compañía productora del producto anunció su cese de producción debido a la temporada de tifones durante 2016. Pero además de esto, se añade la reticencia del agricultor nipón a cultivar la variedad específica para la elaboración de las patatas fritas.

En más de una ocasión

Se repite la situación vivida en los años 2014 y 2015 con la producción de leche en la misma región, lo que derivó en un periodo de escasez de mantequilla.

En estos casos el mercado Japones es muy proteccionista y limita los accesos de producto agrícola externo, incluso por el procedimiento habitual.

Tiempo y climatología, la solución

El agricultor japonés no tiene más que esperar y confiar en que la climatología haga su trabajo y ofrecer el tiempo necesario para la producción. Si en este 2017 todos los factores se resuelven como deben, el supermercado japonés volverá a disponer de cientos y cientos de bolsas de patatas fritas en sus estanterías al precio habitual.

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