El castillo Fushimi Momoyama. Un Kioto por descubrir.


En Kioto todavía quedan muchos secretos por descubrir para el turista

Recuerdo que me lo dijo una vez un amigo japonés hace ya algún tiempo. Y la verdad es que no se equivocaba.

En el distrito de Fushimi en Kioto, en un pequeño barrio llamado Tambabashi, se encuentra este maravilloso lugar del que, sin ninguna duda, podemos decir que fue un pequeño gran descubrimiento: el castillo de Fushimi Momoyama.

Su altura y posición impresionan desde el primer momento que lo ves; sus dos torres principales parecen cortar el cielo, y los inmensos y verdes jardines que lo rodean, unidos a la poca afluencia de gente en el lugar, no hacen sino acrecentar la sensación de estar dentro de una burbuja observando un pasado remoto.

Desde uno de los frentes del castillo podemos apreciar su magnitud.

Levantado, derribado y destruido

Fue construido allá por el 1592 por orden del daimio Toyotomi Hideyoshi, conocido general que unificó Japón tras uno de los periodos más sangrientos de la historia del país.

Los historiadores cuentan que, en el interior del lugar, se encontraba una sala de té con sus paredes recubiertas de hojas de oro. Una habitación donde Toyotomi se solía reunir con diplomáticos chinos para hablar, sobre todo, de las invasiones a Corea que el antiguo general ordenaba.

Fueron necesarias las manos de más de veinte mil hombres durante dos años para levantar esta increíble estructura que, sin embargo, a los dos años de su conclusión fue derribada por un terremoto.

Al poco tiempo fue reconstruido, y pasó a manos de Torii Mototada, vasallo de Tokugawa Ieyasu y un personaje cuyas acciones cambiaron el rumbo de la historia de su país.

Pues en el año 1600 el castillo fue objeto de asalto por parte del samurái Ishida Mitsunari y su séquito, dejando al pobre Torii con la única posibilidad de defenderlo hasta la muerte.

Como se esperaba de un vasallo de su posición en la época, durante once largos días hizo frente a las huestes de Ishida, consiguiendo demorar sus fuerzas y permitiendo que su señor Tokugawa Ieyasu tuviera el tiempo suficiente para reunir a sus hombres y ganar la mítica batalla de Sekigahara, cambiando así el rumbo de la violenta tendencia que llevaba el país desde hacía tiempo.

Un mapa da la bienvenida al lugar. Se pueden ver el castillo y sus jardines en la parte izquierda.

¿Qué fue de él?

Desgraciadamente, el castillo fue desmantelado en 1623, y muchas de las partes del mismo se añadieron a otras estructuras religiosas o defensivas por todo el país.

Así por ejemplo, el famoso templo Yogen – in de Kioto, si uno tiene la suerte de poder acceder, podrá ver que uno de los techos se encuentra manchado de sangre.

Las crónicas cuentan que ese techo fue una parte del suelo de una habitación del castillo de Fushimi, y que las manchas de sangre que se encuentran impregnadas, no son más que las pruebas del seppuku (suicidio ritual), que tanto Torii Mototada y sus seguidores realizaron.

Puerta principal que da entrada al recinto. Un lugar muy tranquilo donde podrás disfrutar.

No es oro todo lo que reluce

La parte negativa del lugar quizá sea que la estructura que se observa no es la original. En 1964 fue cuando se procedió a su remodelación, y se vino utilizando como museo acerca de la figura de Hideyoshi. Desgraciadamente, desde 2003 se encuentra cerrado al público, por lo que si decides visitarlo, has de saber que no podrás entrar.

Sin embargo, la atmósfera que lo envuelve, sus jardines, la poca gente con la que te cruzarás y el propio pueblo de Tambabashi son excusas perfectas para acercarte aunque sea durante unas pocas horas a este lugar donde cambió la historia de Japón hace 400 años.

Vista del pueblo de Tambabashi y alrededores.

Cómo llegar

Desde Osaka (55 minutos)

  • Debes ir a la estación YODOYABASHI, por lo que la línea Midosuji de metro puede ser buena opción.
  • En Yodoyabashi, deberás cambiar a la línea de tren Keihan (dirección Kioto), y bajarte en la estación Tambabashi.
  • Desde la estación hasta el castillo deberás andar dirección este unos 20 minutos.

Desde Kioto (25 minutos)

  • Recomendamos salir de la estación central de Kioto. Deberás coger la línea Kintetsu e ir dirección sur.
  • Bájate en la estación de Tambabashi y anda 20 minutos dirección este para llegar al castillo.

Desde Nara (1 hora y 10 minutos)

  • Desde la estación Kintetsu Nara (situada cerca del recinto del Todaiji y el parque lleno de renos), deberás coger la línea Kintetsu dirección norte.
  • Bájate en la estación Tambabashi y anda 20 minutos dirección este para llegar al castillo.
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